LA DESGRACIA DE SER UNA GORDA, PONERSE A DIETA Y TRABAJAR EN UN PROGRAMA DE COCINA












Mi vida se organiza en períodos bianuales. Mi empresa se supone que intenta prevenir las enfermedades coronarias, pero a mí, básicamente, me amarga la existencia. Es una especie de loop maldito: reconocimiento, debes perder peso, dieta, adelgazo, con lo monísima que me he quedado no me voy a tomar yo unas cañas? y un helado? y un chuletón? y una tableta de chocolate? y... seis meses adelgazando, año y medio engordando (porque yo sólo uso la báscula cuando voy al endocrino como cualquier gorda militante), nuevo reconocimiento, debes perder peso... and so on... 
Me cago en tó lo que se come!
El último reconocimiento me lo salté porque ya sabía lo que me iban a decir, así que he acumulado la gordura de cuatro años y estoy que me salgo del mapa por el este y el oeste. He vuelto a ver a un señor, encantador por otra parte, que no me dijo nada, porque suponía que ya me lo digo yo todo. Y no hay mejor momento de ponerse a dieta que cuando te inundan desde la pantalla kilos de helados de aspecto delicioso que anuncian ninfas esqueléticas con cara de felicidad y guiños de "venga, gorda, total que más te da? qué te va hacer un heladito de nada?" Tú sabes positivamente que esos escuerzos (mi madre siempre ha llamado escuerzos a las delgadas) comen sólo lechuga y gintonics con tónica light, pero en ese momento no puedes racionalizar, en ese momento lo único que quieres es chupar la pantalla led de 40 pulgadas a ver si saboreas el rico helado de chocolate relleno de caramelo.
Me cago en mi sombra!
Esta vez hay una novedad, estoy probando hacer dieta a la vez que me paso 7 horas al día viendo alimentos dorarse al horno, a la plancha, en la sartén, en la cazuela...
Me cago en las placas de inducción!
A parte de luchar contra ti, contra los elementos, contra la publicidad, contra tu imaginación... tienes que luchar contra esa panda de hijos de puta enviados por Belcebú, que a veces te parece que son ganchos de una cámara oculta: "Anda mujer, si es un poco de salsa! Hija, por un poco de chocolate? Pero si es una cucharadita de callos! Un sorbito de vino no te va hacer nada!"
Al final me voy a hacer una camiseta: No he llegado a estar así por casualidad. Me gusta comer más que a ti, como puedes observar. DEJA DE OFRECERME COMIDA, HIJO DE LA GRAN PUTA!!
Igual es muy largo, no?

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