DON OSCAR Y EL SEÑOR GOYA




Llevamos dos semanas de exposición de lujo asiático a ambos lados del Atlántico en sendas alfombras rojas, que ya da un poquito de pereza. ¿Qué han tenido en común las dos larguísimas galas? Antonio Banderas y su santa esposa. 
Y ¿en qué se han diferenciado? Pues para empezar en el oído musical de los maestros de ceremonias. No se puede abrir una gala desafinando, señores míos. Y no se puede tener un patio de butacas lleno de gente mirando por encima del hombro al resto de la población. Que parece mentira que sean actores. ¿Cómo no le van a dar un Oscar a Meryl Streep? ¡Si la pinchen cuando la pinchen está siempre en el personaje: soy una gran actriz que se lo está pasando genial en su asiento de primera fila, disfrutando incluso cuando hacen chistes a mi costa! -creo que la butaca lleva ya grabado a fuego su nombre-.
Por cierto, ¿quién se ha comido a Billy Cristal? ¿Por qué le ha dado a toda esa gente por operarse? ¿Están en el programa de protección de testigos?
Debo decir que Eva Hache no estuvo tan mal como esperaba. A pesar de ser una persona que lee cosas de otros, hay que reconocerle el mérito de hacer suyo el texto, pero tiene siempre esa pose de "sí soy fea, y qué, no importa, porque a cambio soy super rápida y muy muy graciosa" que provoca un poco de rechazo.
Los vídeos de la nuestra no tuvieron nada que envidiar a la otra, aunque conseguir que mi George se morree con un tío ante una audiencia muchimillonaria tiene un gran mérito. 
El estilismo de los nuestros, ha mejorado bastante. ¡Muy bien, chicos! Como Fernando León de Aranoa no estaba nominado, subió la media.
Pero si teníamos hasta nuestro propio Jack Nicholson en forma de director fotofóbico. Y ése Antouniou, dando el toque super-classy, con su señora americana del brazo. A mí, qué queréis que os diga, cada día me cae mejor esta mujer. Verla ahí esforzándose por entender los chistes de Santiago Segura (del mismo club que Eva "sí soy feo pero superlisto"), produce una gran ternura.
Total, que los premios son un tostón en general, salvo para los premiados. Pero es lo que dicen ellos, es su día, ¡qué demonios!, aguantáis ahí el tirón, que no siempre tiene uno un público cautivo para chulearse un poco.
Tanto allí como aquí se ha notado que la cosa está achuchá y que no se pueden lanzar cohetes. Si acaso cantar un poco, hacer unos chistecillos y lucir palmito, para delirio de fans enloquecidos. De todo esto quedan las pelis, aunque la gente las vea cada vez más en el salón de su casa.

Comentarios

  1. Jajajajaja! Brillante como siempre, hilarante como siempre y como siempre, muy acertada... Hola, Mazuecos!!!

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