RAMONTXU














Para la mayoría de la gente Ramontxu es una capa española dando las campanadas. Para mí ha sido un compañero y un amigo. Ramón, además de buena gente, es un profesional como la copa de un pino. Yo le he visto en un Grand Prix presentando una prueba mientras sujetaba con una mano los tarjetones de los datos y con la otra corregía la trayectoria del cámara de su corto, que era nuevo en el programa y se piraba antes de tiempo. Ramón y yo hemos mantenido conversaciones con los ojos durante el ¡Qué Apostamos!, como aquélla vez en la que la Obregón le hizo a Brigitte Nielsen la única pregunta que no se le podía hacer sobre un atropello y le dio a Nielsen un parraque y se puso a llorar desconsolada, que era para verla, dos metros de tía sollozando como un bebé gigantesco, y mientras intentábamos que volviera al famoso sofá Ramón hablaba y hablaba del sexo de los ángeles, y me miraba, y esa mirada decía: "¡Cabrona, no me hagas hablar más, que esto no cuela ni como incontinencia mía!", y yo le respondía con otra frase muda: "Tío, lo siento, es lo que hay, si quieres me pongo yo a hablar y tú mueves el plató". Yo era regidora y tenía 2.500 metros cuadrados de plató para mí solita y un aforo de 500 hooligans, que de dónde íbamos a sacar ahora 500 personas que aplaudan entusiasmadas a una excavadora que abre botellines de mahou... Y después de aquellas tremendas palizas, todavía teníamos cuerpo para irnos de gin tonics de Bilbao (en vaso de medio litro) en un garito cuyo nombre no recuerdo, en pleno barrio de Salamaca, donde le insultaban de vez en cuando por ser vasco... ¡anda que...!
A Ramón le quemaron en TVE porque salía hasta en la sopa. Y se lo decíamos... "Tío, para un poco" Pero es hiperactivo, es lo que tiene, lleva currando desde su infancia y no va a parar hasta que sus dos princesas le pongan firme y le digan: "Papá, se acabó lo que se daba. Llévame a la discoteca y luego te llamo para que vengas a recogerme". Y se le caerá un río de baba y las llevará donde ellas quieran.
Ramón cumple hoy 50 tacos (Ups! Igual no querías decirlo.... ¡no creo!). Y eso no es malo, si no fuera porque detrás de él vamos una recua de degenerados que hemos compartido mantel, plató, barra, pista de baile (él no, Ramón sólo mira, menos mal que Patricia se baila también lo suyo)... Que los próximos 50 sean para ti tan buenos como estos y que los podamos compartir. Nada me gustaría más que realizar un programa tuyo, ¡te ibas a hartar de oírme por play-back!
Y si alguien se pregunta por qué me acuerdo de su cumpleaños, que sepa que han sido 15 años de pruebas de sonido:
"Ramón, hazme una pruebecita" "Hola, me llamo Ramón, yo nací el 28 de noviembre de 1961 en Bilbao, en el mismo Bilbao...."
¡FELICIDADES CASTA!

Comentarios

  1. ¡Grande Ana! Cuando hablas de las personas que quieres y sigues queriendo (como en el post anterior) te sale sin pudor lo buena gente que eres y que intentas disimular muchas veces con tus connotados cabreos. Salud.

    ResponderEliminar
  2. Ay Mazuecos! Cuanta nostalgia d aquellos años y de aquella tv. Un beso fuerte. Rosa

    ResponderEliminar
  3. Zorionak Ramontxu. Yo me acuerdo de cuando aún presentaba el Tal Para Cual en ETB2 y me indignó ver a Jesús Puente (al cual yo no conocía a mis tiernos 8 o 9 años) presentando lo que para mí era una burda copia en Telecinco. También me acuerdo que el conserje de mi colegio fue a ese programa de Ramón y era para nosotros una estrella mediática :-)

    ResponderEliminar
  4. ¡Aquellos maravillosos años! Como me hubiese gustado haber vivido aunque fuesen los 'retales' de esa época. Un gran comunicador se fue con ella y hoy nos limitamos a entradilla-vídeo...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario