IMPULSOS


















Yo soy básicamente impulsiva y excesiva en todas mis manifestaciones. Y diréis: ¡es genial ser impulsiva, me encantaría ser impulsiva!. Pues no. No es tan genial. Porque los impulsos son inconstantes. Están bien para un momento de pasión aquí te pillo, aquí te mato. Pero en la vida civil son una auténtica tortura. Te hacen iniciar como mil actividades al día, dándolo todo, como si fuera lo que has estado esperando hacer toda tu vida, y vas saltando como mariposa de flor en flor y, al final, no has acabado ninguna. Así estoy yo, mareando la perdiz desde hace ya algún tiempo con una cosita que tengo colgando y no tengo huevos a terminar. Me excuso a mí misma cada cinco minutos para procrastinar hasta el infinito y más allá. Me invento muchas otras cosas que de repente se vuelven inaplazables (¡ya ves tú!) para no enfrentarme a la cruda realidad. Pero hoy es el día en que voy a cambiar, porque me he dado a mí misma un plazo y es mi cumpleaños, que está a la vuelta de la esquina (¡qué depresión más grande!). Así que ¡a Dios -o quien sea- pongo por testigo, que no volveré a posponer, procrastinar, dilatar en el tiempo, hacer como que no veo, evitar, ignorar....!
¡Demonios, qué duro es ser yo!

Comentarios

  1. Gracias por obligarme a emplear el RAE con el vocablito. No intento contradecirte ni decepcionarte pero Ana: ¡Lo duro es ser! Tu, yo, o el de al lado.Feliz cumple cuando sea.

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  2. Fredi, eres la bomba! Te los lees antes de que los acabe. Mi cumple es el viernes y sólo te diré que ya he vivido más de lo que me queda... ¡esto corre que se las pela!

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  3. Ana,ocurre que yo tambien escribo en un blog y nada me molesta más que tener 500 visitas al mes y 0 comentarios en un spot. Naturalmente no aspiro a elogios, igual me valen las puteadas, pero me agrada saber que del otro lado hay algo más que fantasmas.

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