CRÓNICAS MURCIANAS. MISS ÁGUILAS











Hace 17 años estaba yo de viaje en Alemania con mi entonces novio, después padre de mi hija y ahora ex marido. Fuimos en coche a presenciar un espectáculo interestelar, de esos que le gustan a la Pajín: el nacimiento de la primera hija-sobrina-nieta de mi familia. Y allí que nos presentamos un 3 de agosto, que tardo un poco más y no llego a ver a mi hermana en plan pez globo. Parecía un autobús escolar, pero estaba super ágil. Esperábamos a la nena el día 4, pero se hizo de rogar un par de días, que aprovechamos haciendo turismo. El día 5 por la tarde estábamos pasando el rato jugando a las cartas en la terraza cuando mi hermana dijo la famosa frase: "Parece que me he hecho pis, pero en realidad no me lo he hecho. ¿Esto será lo de romper aguas?" "¡Pues no lo sé Alicia, te he mandado 20 libros sobre embarazo en español, sólo tenías que leerlos!" Así que nos pusimos a buscar en el índice de uno de los libros lo de romper aguas, y, efectivamente, todo parecía coincidir, pero nos quedamos como cuatro pasmados mirándonos las caras porque no pasaba nada del otro mundo. A ella no le dolía nada y estaba esperando a ver si ocurría algo más interesante. Yo empecé a ponerme un poco de los nervios, porque para una vez que vivo en directo una escena tan cinematográfica no era para nada emocionante, así que organicé un poco el tema y mandé a mi cuñado al hospital. No es que le diera una coz y le rompiera una ceja, le dije que la llevara al hospital porque lo había leído en el manual del perfecto parto. Se fueron y nunca más volvieron. Yo pasé una noche fatal, porque no sabíamos nada de lo que estaba pasando. Nadie llamó para decir nada, así que, con dos pelotas, llamé yo al hospital para preguntar por Frau Weber (que es como se llama mi hermana para los teutones), me dijeron que todo iba bien, pero que el bebé no había llegado. A las 8:45 llegó la pequeña Carlota (bueno, exactamente pequeña no era, casi cuatro kilos de criatura, que parecía una ternera lechal), y como los alemanes son como son, parece ser que estornudó al nacer y la metieron en la incubadora. Pero era tan grande que parecía una ternera en conserva chocándose con los pies y la cabeza en los cristales. Cuando fuimos a ver a mi hermana a la habitación había otra señora, bastante fea, por cierto, toda sonriente con un niño minúsculo entre los brazos. Y a la simple pregunta ¿qué tal?, Alicia se convirtió en la niña del exorcista: "¿Qué tal? ¡Que resulta que toda la vida haciendo deporte y los abdominales fuertes son una mierda para el parto, y esta gorda de al lado que esta goooorda y blaaaaanda como un flan ha tenido una mieeeeerda de niño de medio kilo y lo ha parido en un pedo, y yo me he pasado 16 horas liada con todas esas enfermeras gritando en alemán que no hay quien las entienda!" En aquél momento, el español no era un idioma tan popular en Alemania, la señora gorda con su moñigo de medio kilo entre los brazos nos miraba y sonreía, mientras yo hacía lo posible por no ahogarme con mi propia saliva.
La señora gorda se fue ese mismo día y gracias a eso disfrutamos de una enorme habitación para nosotros solos en la que montamos una timba de cartas los cuatro días que estuvo allí, porque fueron tan amables de llevarse la cama y en su lugar colocamos una mesa con cuatro sillas y mogollón de botellas, que parecíamos socios accionistas de las máquinas del hall.
Desde entonces, Carlota ha celebrado sus cumpleaños en España, con todo tipo de fiestas: en casa, en la playa, en casa de un tío, en el cine, en una pizzería, vestida de princesa, en el parque acuático... Este año lo va a pasar entre España, Francia y, si tiene suerte, Alemania, aunque no creo que llegue a cruzar la frontera, y se ha ido de morros porque no lo ha podido celebrar, pero querida, ya lo has estado celebrando las cinco semanas que te has tirado en la playa living la vida loca, así que, no te preocupes que te quedan más cumpleaños que longanizas.
Muchas felicidades. Tiana.

Comentarios

  1. ¡Muy bueno el relato familiar! Felicidades para miss Aguilas. Para la autora 1º No hay felicitaciones porque para superarse a si misma tendrá que tratarse de un tema muy especial. 2º Me quedé esperando el relato del hospital de campaña que prometía. 3º Me gustaría saber que fué de Kati y el pobre de Eneko que al menos logró ¿descansar? una noche. >Saludos cordiales

    ResponderEliminar
  2. La chica de la foto (que será tu sobrina, no?) muy guapa. Pero anda que no podías haber metido un poco de tijera-Photoshop y cortar a la manceba en top-less del segundo plano... Aùn así, la entrada me encanta.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario