DOÑA TOMTOM, DEJA DE DARME VUELTAS













Hace tres años me compré un TomTom. Me duró bien poco, porque cuando estaba a punto de acostumbrarme al lenguaje absurdo que utiliza, me desapareció. No sé si lo perdí o me lo robaron. Sólo sé que lo había dejado debajo de un asiento y un día no volvió a aparecer.
Desde entonces me había negado a tener otro, primero porque me costó una pasta, y luego, porque creía que si me obligaba a esforzarme, acabaría mejorando mi sentido de la orientación. Pues bien, desisto. Soy incapaz de mejorar por mucho que lo intente. Y soy realmente peligrosa conduciendo mientras miro el mapa. Así que como soy la típica presa fácil de comercio por internet, recibí una oferta por correo y ahora tengo un TomTom XXL, como todo lo mío, que dicen unas amigas que parece un plasma.
Y al poco de estrenarlo supe por qué me había hecho la remolona para comprarlo de nuevo, y es que no entiendo su idioma. Lo tengo en español, ¡por supuesto! No soy tan rubia. Pero es que dice cosas raras: "Siga por la derecha y luego, siga por la derecha"... ¿qué demonios significa eso? Si voy por la derecha, no me vuelvas a decir nada hasta que tenga que cambiar de dirección.
En realidad, ella sufre más que yo (sí ella, lo tengo con voz de chica, y mis primos dicen que por eso no me entero, pero como son unos machistas, no les hago ni puto caso). Se pasa el día replanificando. El otro día la volví loca, porque pretendía ir a Navalcarnero por la carretera de Valencia, y no hacía más que replanificar y replanificar en cada cruce que yo no cogía. Y entonces es cuando se me ocurrió que si conociera un buen programador, o desarrollador, o lo que sea, diseñaríamos un GPS más ameno y directo, con mensajes personalizados. Una señora con voz de tronka que a la tercera replanificación te espetara: "Tía, ¿no te estoy diciendo que a la derecha? ¡Para qué coño te compras un GPS si vas a pasar de él!" "Buenas tardes, ¿dónde quieres ir, bellezón?" "¿Hoy me vas a hacer caso, o damos unas vueltas por ahí?" Sería mucho más divertido que esa forma entre autista y británica que tiene de no alterarse por mucho que le toques las pelotas.
Total, que no estoy yo muy convencida. Me da la impresión de que es una taxista infiltrada porque siempre me lleva por el camino más largo. O eso creo yo, a pesar de no haber sido dotada con sentido de la orientación, pero... nadie es perfecto!

Comentarios

  1. Hola! es la primera vez que hago un comentario en tu blog pero debo decirte que hace un tiempo que te sigo (te conocí un día de esos en que estás super deprimida y necesitas encontrar gente en tu misma situación, así que entré en google y puse: mujeres divorciadas, y apareciste la primera!!) tus entradas me parecen geniales, pero ésta... es que terminé llorando de la risa!! será porque me identifico totalmente!! mi tomtom chino lo tengo hace casi un año y todavía no hay forma de que me lleve donde quiero... el otro día me indicó el camino a Las Rozas cuando ya estaba de regreso a casa... en fin, yo tampoco soy tan rubia, de hecho me considero bastante listilla, pero con ese cacharro no puedo!!
    Bueno, que sepas que tienes otra fan incondicional en mi...
    Laura (divorciada descarriada)

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  2. No sabes lo que me alegra cada vez que alguien me dice que se ríe con algo que yo he escrito... Como veo que estás loca por las tartas, dame tu correo y te regalo una receta que tiene un éxito increíble cada vez que se la hago a mis amigos. No es barroca, es como yo, contundente y de apariencia sencilla. Besos mil.
    (lamazuecos@gmail.com)

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  3. qué bien! te paso mi cuenta de Art Cakes:
    art.cakes.madrid@gmail.com

    gracias!

    Laura

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