LA PÉSIMA ENFERMA










Ésa soy yo. Me lo acaba de decir Onlyou: "¡Qué buena eres cuidando y qué mala dejándote cuidar!". Y tiene razón. A mí me encanta ayudar a la gente. Cuando mis amigos están enfermos me gusta llevarles caldo. Si están deprimidos, hacerles reír. Si están solos, acompañarles. Sin embargo, cuando necesito ayuda suelo decir: "No, no te preocupes, ya me apaño", aunque sepa de antemano que no me voy a apañar en absoluto, que necesito llenar la despensa, alguien que me sujete para ducharme, o, simplemente, alguien con quien charlar.
No es tan difícil ponerse en el lugar del otro. Yo me ofrezco porque quiero y me encanta hacerlo. ¿Por qué me cuesta tanto entender que a los demás les ocurre exactamente lo mismo?
No lo sé.

Comentarios

  1. No eres mala enferma, un poco bufadora pero solo de boquilla en cuanto te ríes toda tu casa caótica se ilumina... No lo olvides, McZ, porque esa es la diferencia con los "encojidos" de corazón!
    Ai lof yu baby,con y sin esguince

    ResponderEliminar
  2. Imaginate si estubiera ahi contigo...peleandonos por no hacer lo que digo....menos mal que estoy en Roma aunque me incantaria hacerte un buen brodo con cappelletti....por mucho calor que haga REN SN

    ResponderEliminar

Publicar un comentario