EL HOMBRE IDEAL
















Todas tenemos en la cabeza un hombre ideal, y cuando estás sumida en ese estado de entontecimiento general que solemos llamar amor, el objeto de tu deseo se aproxima mucho a esa idea, pero sólo es un espejismo. "Te quiero, eres perfecto, ya te cambiaré", ése título explica muy bien de lo que estoy hablando.

El hombre ideal te adivina el pensamiento, y eso es una pasada, porque nuestro pensamiento muta cada minuto, más o menos. Te sorprende con cosas que no esperas, pero sólo cuando las esperas. No te pregunta: "¿qué te pasa?", sabe perfectamente que estás ovulando, porque lleva la cuenta de tu ciclo. Cuando estás hecha un basilisco, no intenta calmarte, eso es lo último que haría nadie en su sano juicio, ni se aparta, eso significaría que pasa de ti. Él aguanta estoicamente viendo cómo maldices al universo sin darse por aludido más que cuando debe.
Tu hombre ideal adora a tus amigas, salvo cuando te has enfadado con ellas, entonces pasan a ser una panda de zorras que sólo quieren amargaros a los dos. Es el compañero ideal de juegos de tus sobrinos, carnales o postizos, el yerno ideal para tus padres, pero ¡sin pasarse, cariño, que le haces más caso a mi padre que a mí!.
Para él nunca estás gorda, aunque si decides ponerte a dieta te acompaña para que no se te haga cuesta arriba. Jamás se vuelve a mirar a otras chicas "para mí no hay nadie como tú". Le encanta tu aspecto recién levantada, "eres tan natural..."

¿Cómo les puede resultar tan difícil ser ideales, con lo fácil que es?

Comentarios

  1. Por todo esto que cuentas, y mucho más, yo me hice lesbiana a los 23, jejeje. Un beso.

    ResponderEliminar
  2. No me extraña, pero no se puede, ni se debe, luchar contra tu tendencia sexual...

    ResponderEliminar
  3. Joder Mazuecos deja de beber sola,buscate un italiano que te haga pizzas,empiezas a desbarrar...
    ¡¡ Osea que una se hace lesbiana por culpa nuestra !!...pues estoy pensando en hacerme lesbiana yo tambien.

    ResponderEliminar
  4. Si Lucas se hace lesbiana; que será d las rubias, las morenas, las altas y bajas, gordas o flacas que le hacen ser un estribador experimentado en cada puerto..? Ni puñetero caso Ana; mas vale beber sola y feliz que no tragar malos tragos. Un beso para todas las lesbianas que decidieron beber felices!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario