domingo, 7 de enero de 2018

OMG! LOS REYES!

Los Reyes de @petitlezard
Madre mía! Y ahora qué coartada nos buscamos? Ya no hay excusa posible, como no venga algún cumpleaños. Pero tampoco podemos andar estirando esto hasta el infinito, porque en nada vienen los copazos de carnaval, los bombones de San Valentín, las torrijas de Semana Santa... un no parar.

Vale, venga, vamos a echarle todos un par de pelotas y a cumplir esos propósitos que llevamos escribiendo desde 2004.  Mi ritual empieza intentando meter en una maleta lo que traje y lo que he acumulado. Báscula de maletas. Uy! 5oo gramos! Saca!...

El roscón ha salido genial. Lo bueno de tener que hacerlo por obligación, es que comes uno y punto. Lo otro bueno, es que probablemente lo que dejé en el frigo estará pocho cuando llegue y no tendré otra que hacer una compra sana. Eso si no se ha ido la luz, como alguna vez en verano, que tengo el olor grabado en la pituitaria. El año pasado se había ido la presión de la caldera y la casa estaba a 17º, me saludaron dos pingüinos. Por favor, por favor, que haya calefacción, aunque tampoco hace tanto frío... aquí!

Bueno, estaré tranquila cuando haya pasado el control alemán, que son bastante más estrictos que en España. Me acuerdo la primera vez que pasé con mi hija de 5 meses y le miraron hasta el pañal... qué lastima que no hubieran encontrado un sorpresa! Y a ver que tal se nos da con doña Amparo. Jugaremos la carta de la señora mayor con movilidad reducida, a ver si nos saltamos las colas.

Y mañana... a la rutina: madrugar, comer como se debe a horas decentes, pilates, Atención Obras! mis zorritas, exámenes, qué quieres cenar? Cianuro! Qué asco de vida! Niña no te quejes... Benditos conflictos.

En los años pares me pasan cosas, no siempre buenas. Espero mucho de ti 2018, no me decepciones.

Raquel Rizo me ha pedido la receta del roscón. Después de mirar por YouTube encontré varias, pero resulta que parece que tener una amasadora en casa es lo más común del mundo. Así que una sin amasadora, que es la que utilicé y salió genial, la encuentras  aquí. Besos y abrazos.

miércoles, 3 de enero de 2018

milch shokolade


Día 3. Bueno que falta el roscón, ya empezamos el lunes, no? Pues no, mujer, no vas a estar comiendo roscón de aquí al domingo, aunque podrías perfectamente. No, es verdad, me voy a dar un paseo.

En Madrid ando razonablemente en horizontal y apenas subo pisos. En casa de mi hermana, la mayoría de los días hago más pisos que pasos. Pero es que aquí da cosa ir andando por la calle, porque como mucho te cruzas con cuatro personas a la hora. Así que esta mañana, no muy pronto, no conviene exagerar, me decido por fin a dar una paseíto por el Rin, que, coño, teniéndolo al lado todavía no lo he visto... Wrong! Bueno, es que no he llegado a verlo. Hacía un aire del copón, pero he pensado que mejor, que así apetece como más andar. Me he puesto el Google maps, que es como ponerte a la tonta del pueblo que te va indicando por dónde ir con el nombre de las calles. A ver, so mema, si yo supiera que la próxima calle es la Bensheimerstrasse, tu crees que te iba a necesitar?, nadie puede explicarle a la señora maps que no nos sirve el nombre de calles como referencia cuando estamos perdidos?

Total, que después de intentar meterme por varios caminos de cabras alemanas para llegar al río, que he esquivado convenientemente, se ha puesto a llover con una ventolera del demonio (menos mal que nunca me peino), y afortunadamente me he dado de bruces con un McCafé. Como en España hace años que no voy a un McDonalds (salvo en el aeopuerto), no sabía que tenían una zona de café super cuqui, y en la carta he visto Milch Chocolate, y he pensado que ni tan mal. Una paradita técnica con chocolate. Ellos estaban comiendo, porque son así y no están de vacaciones. Y he descubierto que el chocolate de marras es un poco DIY. Te ponen una taza de leche caliente y una onza de chocolate pinchada en un palo. Le das vueltas hasta que se deshace y voilà! tienes tu chocolate (podéis  ver el invento en mi instagram @lamazuecos -me siento superinfluencer).

En resumen, balance del día a las 19:09: 5,35 km 47 pisos!!!!!!!!!! menos un chocolate y patatas con la comida = sigo gorda.

Pero quedan más días que longanizas. Mañana más y mejor. Besos.

martes, 2 de enero de 2018

san silvestre asilvestrado


En mi familia tenemos una costumbre que le pondría los pelos de punta a Martha Stweart, si alguna vez oyera hablar de nosotras. Solemos elegir ocasiones especiales para probar recetas. Ocasiones especiales como reuniones de 20 personas, invitados que nunca han comido en casa o fiestas navideñas.

Eso lo hacemos año tras año en Alemania, por ejemplo. Esta gente debe pensar que los españoles estamos locos, porque las cosas absurdas que les hemos hecho degustar... Esta vez no ha sido excepción. Mi hermana ha decidido montar un 100 montaditos en casa, que para esta gente es super exótico. Ni corta ni perezosa, le pasa la carta a los habitantes de la casa, así, con dos pelotas! para elegir entre cien montaditos. Según ella, tenía de todo para hacerlos. Total, que media hora antes de cenar dice: "Bueno, aunque hayáis hecho una lista, voy a preparar lo que me parezca bien." Fenomenal, dijeron todos ante la amenaza de no cenar nada en absoluto.

Cosas que jamás había hecho, y pusimos para cenar? Aros de cebolla, patatas a la brava (con la auténtica receta de la salsa, nada de tomate con guindilla), jamón con pimiento al horno (que bueno, eso no es muy complicado)... El postre sí lo había probado muchas veces, demasiadas según algunos, pero la famiia de acogida que tuve en Nochebuena (Feliz Año Corpas) quedó contenta.

A trancas y barrancas, llegamos a una hora tarde para ellos, pronto para nosotros, a la cena y salvamos los papeles. Se lo comieron todo, menos las chips de batata, que fueron un poco fallidas.... pero por la textura, más que nada.

Así que acabamos de sobra para ver las campanadas en La1 (como siempre), y los pequeños se fueron de fiesta y han aparecido hoy a mediodía... En una casa, evidentemente, aquí no hay sitios que abran toda la noche. Bueno creo que uno, porque lo encontró mi sobrina en su corta estancia.

Y ya está, tomamos las uvas, brindamos, nos acordamos de los que no están, y ahora tenemos 365 días por delante para romper todos los compromisos que hicimos afectados por los efluvios del alcohol.

Yo hoy, de momento, he hecho un poco de power walking, aunque he tomado una cerveza, así que... fifty fifty, no hay que ser integrista, que luego se vuelve uno muy raro.

Os deseo un buen año, el que queráis, si os apetece sufrir, pues a sufrir, no seré yo quien me oponga. Un abrazo muy cálido, de los míos. Ya véis que lo de escribir, de momento lo estoy cumpliendo.

sábado, 30 de diciembre de 2017

UN AÑO EN UN POST





Se puede resumir un año en un post? Y en una palabra: caca, guay, genial, supercalifragilísticoespialidoso!
Yo voy a usar más. Por qué? Es necesario? En absoluto. Lo hago porque quiero y, sobre todo, porque el año que entra rima con chocho.
Yo tenía disciplina, alegría de vivir y una hija bastante pequeña y personaja que alimentaba este blog. La niña creció y me prohibió escribir sobre "su vida" obviando que es parte de la mía. Yo perdí un poco la alegría, en parte por la situación general, pero sobre todo porque la mediocridad y el buenismo se está apoderando de todo como una enorme mancha de grasa de coche, y se te quitan las ganas hasta de respirar a veces. Pero he decidido, que este periodo absurdo se acaba aquí (claro como todos los años, diréis, no sin razón), a ver si soy capaz de dejaros con los ojos como platos.
A ver, 2017... El año de Cataluña? El año de Trump? El año de Despacito?... pues a cada uno lo suyo, supongo. Para mí ha sido el año de vacaciones de madre, bastante desaprovechadas, por cierto. Sabéis eso de los propósitos de año nuevo, vacaciones etc? Voy a leer, voy a caminar, voy a, voy a, voy a? Y luego vuelves a repetir las intenciones el próximo año, las próximas vacaciones...? Pues eso. Ni he leído más, ni he hecho más deporte, ni he llenado la casa de novios, como le decía cuando era pequeña y se iba en verano y me preguntaba: y cuando vuelva dónde duermo yo? La pobre debía pensar que saldrían manos y piernas de hombres por las ventanas, nada más lejos de la realidad.
Pues este año, lo mismo. He hecho lo mismo que si hubiera estado, salvo discutir en directo. Por skype es fracamente mucho más cómodo. Os imagináis cómo sería apagar adolescentes con una tecla? O ellos a nosotras, que no digo yo que esto no sea recíproco.
En 2017 hice una gala en Sevilla, que sólo estar en Sevilla le quita un poco de tra a trabajar. Y gran parte he estado investigando a los Gutiérrez Caba, los Alba y los Escolar. Gracias a esto he viajado por España y he llegado a Marruecos. Y el resultado lo estrené en pantalla grande, que para mucha gente es una tontada, pero para alguien que hace televisión que se ve hasta en siete pulgadas de un móvil grande, es todo un acontecimiento.
Mi hija volvió , nos hemos tenido que reacoplar, porque yo en mi espíritu expansivo había conquistado la casa entera. Ella se ha tenido que volver a adaptar al sistema educativo español, que le parece un horror comparado con el mundo multicolor de La, La, Land en el que pasó su último curso.
Y aquí estamos, esperando al año nuevo en Alemania, ese país donde es de noche a las cuatro y media y nadie pasea por pasear...
Y diréis: Qué haces escribiendo, alma de cántaro? La gente ya no lee, la gente mira fotos en Instagram, ve videos en YouTube... Dios, los youtubers!!!! Esa nueva especie de la que ya existe una segunda generación de pequeños niños Truman, que creen que lo normal es abrir los ojos y decirle buenos días a una cámara.
Digamos que me gustan los raritos.
Así que raritos míos, espero que en 2017 no hayáis perdido cosas importantes, y que en 2018 conservéis las esenciales. Yo he perdido algunos amigos por razones bastante absurdas, la verdad, Pero creo que si un amigo se va por tonterías, no sería tan amigo. Intentemos no perder los papeles en nochevieja, para empezar dignamente un año con muy mala rima.
GUTEN RUTSCH!!!

jueves, 30 de marzo de 2017

Taramundi: pinchazo, nieve y bomba de agua









Finalizando marzo emprendemos rumbo a Asturias, patria querida. Ya han dicho todos los hombres y mujeres del tiempo que va a caer una pelona importante, así que vamos preparadas (casi todas). Cristina ha decidido que lo mejor para ir a la nieve es un abrigo de lana con manga a medio antebrazo.
Nos vamos a colar en el rodaje de "Bajo la piel del lobo" para un proyecto que tenemos entre manos. La cosa empieza bien. Nos ponen una conductora que creíamos que era nueva, pero no, era nueva con nosotras, y no creo que lo olvide en muchos años.
Empezamos viaje... Ah! No! Que ha llamado Isabel, que ha pinchado viniendo y le están cambiando la rueda, que no tarda nada... Silencio... miradas sospechosas... Nos vamos a ir a la nieve sin rueda de repuesto? Claro que no, la arreglamos a mitad de camino, porque las leyes de Murphy son indefectibles, y no mola quedarse sin rueda a saber dónde y en qué condiciones.
Y menos mal, porque ya en plena noche empezó a nevar en plan salvaje contra el parabrisas, y fue el único momento de silencio en el coche. Enseguida entramos en el Principado y, claro, había que cantar el himno, qué menos, eso y otros temas del folclore popular.
Y finalmente, allí estaba la señal "Taramundi", que tiene nombre un poco de aldea gala de Astérix. Y el hotel en lo alto de una cuesta acojonante, como para volver borracho, vamos.
La llave de la habitación son dos: una para la puerta de la habitación y otra para la de recepción, porque a las doce se cierra, estés tú o no en casa... Total, que soltamos las bolsas y bajamos la cuesta, prácticamente rodando, para buscar un sitio para picar algo. Miércoles, 22:40 de la noche... ni un alma. Hay una lucecita en un bar, entramos y allí está Jesús, el dueño de nuestro hotel, tomando algo, y Marcos, el dueño del restaurante, recogiendo para cerrar. "Podemos comer algo?" "Pues hemos cerrado la cocina, pero os puedo preparar una tabla de embutidos!" Nos viene fenomenal, embutido, pan de pueblo, cerveza 1906, la reserva de Estrella de Galicia (no es la 1925, pero está muy requetebién), todo muy dietético. Nos quedamos solas, y Marcos pensando: Voy a acostarme, que estas mujeres querrán irse... Pagamos. Os subo al hotel? No, gracias, así bajamos la cena. Que la cuesta es muy grande y a mí no me importa, de verdad! Total que nos sube en la pick-up y deja el bar abierto... Los ojos como platos. Cierro? digo yo, madrileña total. No hace falta, aquí nos conocemos todos... Eso quiere decir que muy pronto todos nos conocerán!
Al día siguiente, después de cumplir con nuestro cometido, decidimos ir a conocer Ribadeo, que Marisol, nuestra productora, que es hija adoptiva de la zona, se pone muy pesada con lo bonito que es todo (y lo es, la verdad). Llevamos diez minutos de camino cuando Isabel frena en seco. El motor está a 130 º... Silencio sepulcral. El puñetero coche ha decidido amargarnos el viaje. Todos los teléfonos en marcha: concesionarios, talleres, horarios, seguro... El motor vuelve a 90º y decidimos volver a Taramundi, de donde nunca debimos salir, para llamar una grúa. Pero no llegamos, estuvimos a punto, no creáis, pero no. Íbamos leyendo los pueblos, como hacían en nuestros tiempos los niños pequeños para entretenerse en los viajes. Ahora no, ahora va cada uno enfrascado en su ipad y no saben ni por donde pasan. Y claro, de tanto leer a la ida y a la vuelta, no teníamos muy claro en qué punto se volvió a calentar el motor. Ojo, se calienta otra vez! Stop. Carretera sin arcén. Atardeciendo. Lluvia torrencial. Sólo un chaleco de emergencia. Isabel sale escopetada sin abrigo ni chaqueta ni paraguas ni nada que la proteja. No me lo puedo creer, no me lo puedo creer... Habíamos visto una patrulla de la Guardia Civil en la última rotonda, y decido llamar, porque estamos entre dos curvas y empieza a oscurecer. 112 Emergencias. Hola, nos hemos quedado tiradas porque el motor se ha calentado... Está ardiendo?... No... Están heridas?... No, pero podemos llegar a estarlo si nos embisten... No necesitan bomberos?... Hombreee, un buen bombero nunca está de más, pero no lo necesitamos ahora mismo... Le paso con la Guardia Civil... Dónde están ustedes?... Pues entre Aguillón y Bres, camino de Taramundi... No se preocupen, mandamos una patrulla.
Así que ahí estamos, en pleno monte, esperando una grúa, un taxi y una patrulla de la Guardia Civil.
25 minutos después, cuando ya hemos acabado con todo el repertorio de bailes regionales y Marisol ha puesto en marcha a todas sus primas buscando taller (con la que está cayendo), seguimos esperando una grúa, un taxi y una patrulla de la Guardia Civil.
Suena el teléfono. Pone Guardia Civil, ya me han fichado! Sí? ... Señora, dónde están ustedes? que hay un patrulla buscándolas y no las encuentra?... Pues entre Aguillón y Bres... Cristina, busca la localización exacta!... Vale, te la mando al teléfono,.. Al teléfono no que estoy hablando... JAJAJAJAJA... No te rías, que se van a creer que es una broma...
Total, que entre las subidas y bajadas, estábamos entre Taramundi y Aguillón, así que la patrulla llegaba a Aguillón y se daba la vuelta. Tres veces. Aguillón-Vegadeo. Si tenéis interés lo buscáis en Google maps.
Al final llegan la grúa y la Guardia Civil como si estuvieran coordinados. Del taxi no hay noticias a día de hoy, creo que nos sigue buscando, porque los guardias dijeron: En cuanto llegue la grúa las subimos a Taramundi, y el taxi que se busque la vida! Y así hicieron. Llegamos al hotel en un todoterreno de la benemérita, Isabel se fue a Lugo con su coche, y no sabemos si se lo han traído ya a Madrid, porque tuvimos que volver en uno alquilado. Y el pueblo entero nos saludaba al pasar. Menos mal que lo de las navajas lo dejamos para el último día, porque aquéllo pudo acabar en masacre. ¡Viva el vino!





(Cristina y su increíble estilismo para la nieve)

lunes, 6 de febrero de 2017

21 días siendo Samanta Villar



Se ha montado estos días un lío tremendo desde que Samanta Villar, en su línea de hacer que parezca extraordinaria cualquier tontería que hace, dijera en una entrevista que tener hijos es perder calidad de vida. Teniendo en cuenta sus circunstancias, es normal que la gente haya flipado en colores. No porque su comentario epatante les haya escandalizado, sino porque comparada con personas reales, que viven en el mundo real, como Alba Barón, debería hacerse la zarigüeya y procurar no llamar mucho la atención.
Como Alba hay muchas. Mi prima Charica, sin ir más lejos. Tuvo a Mario hace 17 años. Mario nació con problemas debido a un error médico. Ahora es un tío como un castillo, que no puede andar ni hablar, aunque adora la música y tiene un sentido del humor acojonante. Chari le ha dado masajes y le ha hecho ejercicios de rehabilitación desde el día que nació, con una disciplina y una fortaleza, que no tenemos ninguno más en la familia. Y la queja más fuerte que le he oído es: estoy un poco cansá (es murcianica).
El problema de vivir por y para la tele, es que mides tus experiencias y emociones en términos de formato, audiencias y titulares. Debe ser agotador.
Y ahora, centrándonos simplemente en la experiencia de ser madre y tener hijos sanos como pepones (parafraseando a Alba Barón), yo te pregunto, querida Samanta: ¿No tenías amigas con hijos? ¿Ninguna de ellas te ha contado la verdad? ¿O dejaste de salir y hablar con ellas el día que parieron? Eso es muy de las amigas sin hijos, cambiar de círculo cuando las demás empiezan a parir, porque no es su opción y no les interesa indagar en los problemas que esos seres pringosos les causan. Ninguna de ellas te habría engañado, alma de cántaro, habrías sabido, sin necesidad de inseminarte, que tu vida se interrumpe, con suerte, tres años. Que ya no vuelves a dormir igual. Que los compañeros de trabajo te miran mal porque a veces tienes que llevar a los niños a urgencias a mitad de jornada. Que tu vida laboral se congela, porque ya no estás absolutamente disponible. Que algunas lorzas no llegan a desaparecer nunca (bueno, eso no todas, lo reconozco, no le voy a cargar a mi hija mis lorzas propias). En fin, querida Samanta, cuando no vives por, para y a través de la televisión, tienes problemas de verdad que no siempre se solucionan con un giro de guión.
Si quieres un consejo para recuperar tu vida, aquí lo tienes, gratis: DIVÓRCIATE. Volverás a ser tú, en el peor de los casos, en fines de semana alternos, en el mejor, la mitad de tu tiempo. Así podrás volver a ser una actriz porno, fumar porros, ser fonambulista, cajera de supermercado, pescatera en La Boquería... eso sí, sólo 21 días, más ¿para qué?.
Yo, Samanta, a tu libro no le veo mucha salida, la verdad. Las madres ya lo sabemos, y las que no lo son harán oídos sordos, igual que tú hasta que decidiste hacer un programa sobre ser madre, y te diste cuenta de que te va a durar más de 21 días.

viernes, 15 de enero de 2016

guten rutsch!














"Guten rutsch" es lo que te dicen en Alemania cuando va a acabar el año. Es como nuestro Feliz salida y entrada, pero más repentino: Feliz resbalón! Y yo este año me lo he tomado al pie de la letra, pero en diferido simulado aplazado, en el más puro estilo Cospedal.
Empecé a resbalar en noviembre cuando me rompí un metacarpio con una puerta, a cámara lenta y por torsión. Así mismo. Los gritos se oyeron en Marte, y cuando entré en el despacho con el dedo mirando a Cuenca, a mis compañeros no se les ocurrió mejor cosa que decirme: tranquila, respira! TRANQUILA, RESPIRA????!!!!! Llevadme a urgencias porelamordedios!
Total, escayola, férula, rehabilitación.... Todavía estoy liada, no puedo coger la vuelta en monedas porque se me escapan por el meñique.
Como estaba de baja no sabía si podría viajar a Alemania, como cada año, así que saqué billete para mi  hija y esperé al último momento para el mío. Resultado: muy muy caro.
Y por fin llegó el día. Y viajamos por separado. Yo carisísimo y con escala en Amsterdam. Suficientemente larga para joder, pero no tanto como para comprar un bizcocho de la risa, que qué lástima más grande, porque cuando llegué a Frankfurt el equipaje no había viajado conmigo. Así que puse la reclamación pertinente a Lufthansa, aunque aquí, entre nosotros, no creo que llegara nunca a Amsterdam. Tenían un chocho en Iberia exprés el 22 de diciembre que no quiero ni saber dónde ha estado mi pobre maleta.
Paréntesis: Cómo estarán de juntos los asientos en Iberia exprés que yo, que soy paticorta como buena murciana, me daba con las rodillas en la fila de delante?  Y cómo se puede ser tan poco empático en atención al cliente: -Señorita ya he hablado con Lufthansa y no saben dónde está. Les llamaba a ustedes con la esperanza de que pudieran decirme algo más. -No. Puedo hacer algo más por usted? -Hombre, pues no. Imagínese el marrón. Los regalos para mi familia en la maleta y hoy es Nochebuena y estoy sin ropa. -Puedo hacer algo más por usted? -Sí, puede usted darse de cabezazos contra la pared a ver si consigue que se le descongele la horchata que corre por sus venas, so siesa!!!.
Esto lo pensé, pero no lo dije, porque era Navidad.
Por lo menos los alemanes decían: cómo lo siento...  ya me imagino... no se preocupe que estamos haciendo todo lo posible por localizarlo y en cuanto sepamos algo nos pondremos en contacto con usted. No sé, hija, un poco de algo miarma! (digo miarma porque la siesa era sevillana).

En fin, la maleta apareció el sábado 26, tú me dirás, me volvía el 29! Y el 28, Katia se acuerda de que no ha hecho el Check-in de vuelta. "Mamá, no puedo hacer el Check-in." "Por qué?" "Porque el billete es para el 29 de enero?" Cuando se te acumulan tantas cosas, llega un momento en que nada te altera. "Ah, sí? Pues vamos a sacar otro." Así, con dos pelotas, y sin mover las pestañas... Al final me podía haber ido a Nueva York, que tengo unas ganas yo de ver la bola bajando en Times Square...

Total, que de vuelta a casa, ella dos días después, el mismo 31 que se iba ya con su padre. Y yo preparándome para el gran reto: Andar la San Silvestre. "Andar" es a lo que nos comprometimos. Y ya lo teníamos todo: nuestros cuernitos de reno, nuestra nariz de Rudolph, nuestros tutús negros. Yo que soy muy disciplinada iba a hacer mis ejercicios con la mano en agua caliente con sal. Sal? Vaya se ha acabado. Subo a por la sal gorda y cuando voy a bajar de la escalera especial enanas, no encuentro el peldaño y hostiazo!...  pero de los gordos: pie izquierdo doblado, caída de culo, espalda contra la puerta de cristal del tendedero, que se salió hasta del carril. Y toda la sal desparramada por el suelo, que es lo que más me preocupaba en ese momento. Y, tal y como estaba, tirada como una muñeca de trapo gigante en medio de la cocina, me echo la sal por el hombro izquierdo PARA NO TENER MALA SUERTE!!!!!

Llamo a mis compañeras de marcha y les dejo un mensaje lastimero: Chicas no sé si voy a poder ir! Empiezan a llamar una a una: Ponte frío. Toma ibuprofeno. Menos mal que no te has dado en el coxis, porque te lo podías haber roto... Marta, con el culo que yo tengo, para romperme el coxis me tengo que caer de un avión!!

Y con dos cojones y un palito, nos hicimos la San Silvestre. Todo el mundo nos animaba: Venga renitas, vamos!! Y yo les aclaraba: "A ver, no nos hemos cansado de correr, el plan era andar desde un principio!!" Muy loco todo.  El año que viene queremos hacer la mitad corriendo. Ya veremos.
En fin, 2015, que tanta gloria lleves como descanso dejas. Espero que 2016 sea menos traumatológico, más idílico,mucho más rítmico y nada postraumático.

P.S. Me da vergüenza ver que el año pasado sólo subí tres entradas... Eso va a cambiar, y no va a ser difícil porque con el culebrón que nos han preparado en la Carrera de San Jerónimo es que nos lo ponen a huevo... En serio, os gusta que os roben? Esto es otra historia... Remuaks!

lunes, 6 de julio de 2015

#caducando













El sábado teníamos cita @larebe y yo con Raquel, el hada de las tijeras, y salimos absolutamente remonas, como dice ella. Así que pensábamos vestirnos de cualquier cosa y salir a ver el primer Desfile del Orgullo de Manuela. Estábamos en casa realizando un complejo reciclaje de iphones en cadena. Yo cómodamente sentada en mi sofá. Lo juro! Cuando de repente siento como si un ejército de nanorobots me retorcieran una vértebra lumbar. El que me conoce sabe de mi potencia vocal. Pues que se imagine el volumen de mis gritos. A duras penas conseguí tirarme al suelo mientras @larebe y @japikati me miraban entre alucinadas e impotentes. Me puse patas arriba intentando estirar la zona pero sentía un dolor insoportable.
Antes de seguir debo aclarar que en cuanto entro en casa estoy en ropa interior, si hay visita. Afortunadamente había...
De esta guisa llamamos a un fisio a domicilio. Le decimos que no traiga ni camilla, que ya tengo yo... ya... lo sé... quién demonios tiene una camilla de masaje en su casa si no es masajista? Pues la misma persona que tiene una panificadora, una destructora de documentos, una encuadernadora... una loca!
A duras penas me subo a la camilla, y ya no vuelvo a salir de ella por mi propio pie.
Llega un joven fisio, con muy buenas manos, por cierto, que se tiene que agachar y apartarme el pelo para verme la cara y poder hablar conmigo. Porque venía yo todo glamour de Feeling peluqueros, donde había probado un nuevo activador de rizos, que te digo ya desde ahora Raquel que funciona, vaya si funciona...
Así que el fisio empieza a meterme el dedo hasta las entrañas, fisioterapeúticamente hablando, entiéndase bien. Yo viendo las estrellas pero pensando que era para bien. Hasta que llega el momento de darme la vuelta. Imposible. Los gritos asustan también al pobre joven que dice que no nos cobra y que llamemos al médico. 
En ese momento ya me veo parapléjica para los restos. 
Viene un médico a casa que también se agacha para hablarme. Me pincha (tengo dos recuerdos morados suyos en mi enorme culo) para ver si el dolor cede y puedo moverme a urgencias. Nada. Llamamos a una ambulancia, pero tarda un buen rato. Según ellos, porque como era el desfile del orgullo no se podía circular... Hay que joderse! Cualquier excusa es buena para meterse con los mismos
Por fin llegan los ambulancieros. Majos y graciosos. Tanto que me da un ataque de risa y me cago en todo porque las vibraciones de mi propio cuerpo me provocan un dolor insoportable. Intentan darme la vuelta sin ningún éxito. 
Así que la situación es esta: yo varada boca abajo, encima de una camilla de masaje morada, en bragas y sujetador, descalza.
Entran con una silla de ruedas y @larebe les dice muy amable: "Creo que ahí no la vais a poder llevar" "¿Cómo que no?" en ese momento pensaban que qué narices sabríamos nosotras de trasladar pacientes... en fin.
Después de ver que no había nada que hacer deciden trasladarme en algo que he descubierto que se llama "cuchara". Es esa especie de camilla desmontable que se ve en las películas cuando tienen que trasladar accidentados que no se deben mover. así que me meten la camilla por debajo con una toalla sobre la que estaba yo recibiendo el masaje. Y yo: "tápame el culo!" @larebe me echa una bata por encima (la bata era de mi hija, y si hubiera tenido que ponérmela para salir, habría ido en bolas igualmente). De esta guisa me bajan por al escalera (gracias a dios vivo en un primero), y cada paso era un grito. La primera vez que subo en una ambulancia es boca abajo y con el culo medio al aire... la sensación era como ir en un carro de bueyes por el Madrid de los Austrias... 
Llego a urgencias y todo el mundo empeñado en que boca abajo no estoy bien. ¡Cojones! ¡Que no me puedo dar la vuelta! Así que boca abajo me quitan la cuchara me pasan de la camilla de ambulancia a la de urgencias, me cogen una vía me drogan, consigo darme la vuelta, me vuelven a drogar, me llevan a rayos. Afortunadamente no hay hernia. Es una contractura de mamut y una importante rectificación de columna, de mi escoliosis de toda la vida.
Me piden una ambulacia. Esperamos casi dos horas, y yo ya estoy que me subo por las paredes. Sola. Sin poder hablar con nadie. Cuatro horas.... Decido que llamo un taxi. Afortunadamente habíamos cogido un vestidito, pero zapatos, ya no. Una enfermera muy amable, acostumbrada a improvisar me pone unas calzas. Pero como no hay me pone un gorro de quirófano en cada pie y una venda tubular para sujetarlos.
De esta guisa hicimos nuestro propio Desfile al taxi de un homófobo que se quejaba de que estaba todo lleno de maricones y no se podía circular... pues claro, señor mío. Es el día de los maricones. Bastante tienen que aguantar el resto de los días a los machirulos como usted, déjeles vivir por lo menos un día al año, que ya está bien! Me enciendo y me desvío...
El tío va a buscar a una persona a urgencias que le cuenta lo que le pasa, pero eso no le impide ir a toda galleta por un paso de peatones elevado... el grito se oyó en Cibeles, pero el tío ni se inmuta: "pero si usté ya está bien!" Es que en sus ratos de espera en las paradas ha hecho varios cursos CCC de diplomacia y medicina. Cagoentó!
Pero por fin en casa. Bastante bien, teniendo en cuenta cómo había salido. 
Allí me encuentro recuerdos de todas las visitas. Los camilleros se han dejado la bolsa de las cinchas, el masajista el reloj, y el médico me dejó el teléfono para que le llame y le cuente. Y se ha ofrecido a ayudarme a volver a dejar de ser gorda. Porque sí, señores, lo he perdido todo. Que es como las gordas decimos que hemos recuperado los kilos que tanto nos costó perder.
Total, que con todas las drogas que llevaba encima, aproveché la ola para dormir... y bien, muy bien.
A ver ahora... Pero que sepáis, que el deporte es malo, muy malo!
El próximo capítulo: Gorda de nuevo, volver a empezar!

viernes, 19 de junio de 2015

eS rEALMENTE nECESARIO sER nORMAL?


 @ilustracionescecilia

La gente normal que conozco es un auténtico coñazo! Cuando hablo con ellos, casi siempre me imagino con un bocadillo saliendo de mi cabeza, en el que mantengo una conversación paralela.
A qué viene todo esto? Os preguntaréis... No será a la peli de la Dolera que se ha estrenado hace YA dos semanas???? Pues sí, qué pasa? Llevo unos frames de retardo.... qué le vamos a hacer... yo no soy normal... ni falta que me hace!
A mí Leticia, es que me puede... Quiero decir que adoro todo lo que hace, lo que escribe, cómo viste... No puedo ser objetiva, lo siento. Pero conozco algunas personas que sí pueden ser objetivas y opinan exactamente lo mismo que yo.
Eso de Viva la madre que te parió! tengo que gritarlo yo en este caso con toda la justificación. María, la madre de Leticia, a parte de criarnos a la niña tan estupendamente para mayor gloria del cine Español menos cateto, evitó que cometiera un crimen allá por 2008, cuando acudí a ella desquiciada perdida!
Por aquél entonces compartía muchas horas de trabajo con un semoviente bastante maloliente, además de vampiro emocional. Yo clavaba alfileres negros en un muñeco tan sucio como él. María desde la calma, con esa voz dulce que apaga cualquier instinto asesino que albergues me dijo: "No mujer, si acaso lávalo a ver si surte efecto... y deséale que sea muy feliz lejos de ti..!"
Confieso que después de todos estos años, lo sigo intentando, pero no me sale como a ella, porque ella es buenabuena, pero BUENA. Yo  no, yo soy un poco más demonia. Y su niña es tan luminosa como ella. Y sólo desde la luz puede salir un relato tan maravilloso como Requisitos (es que los de casa llamamos a la peli Requisitos, como la Obregón llamaba Robert a De Niro).

COSAS QUE ME GUSTAN DE REQUISITOS:

  • Leticia decidió no volverse loca esperando una llamada, como les pasa a muchos actores, y hacer algo útil con su tiempo-entre-trabajos. Esto se lo agradecemos mucho, la verdad.
  • En una película que habla de gente muy loca, el único sensato es el hermano, algo cabroncete.... de acuerdo, pero le da los mejores consejos del mundo.
  • La luz. Me encanta la luz. Es alegre, estrepitosa, optimista, instagramera.
  • Marimontaña no es consciente de lo guapérrima que es (como Leticia) y ve a la gente por dentro.
  • Los personajes hablan como gente.... Por fin! Diálogos, lo que vienen a ser DIÁLOGOS!!!!
y muchas cosas más...

Yo creo que esta mujer viene para quedarse. Ya apuntaba maneras en sus cortos (os pongo mi favorito ahí abajito...), pero la gran prueba ha sido demostrar que puede contar historias más largas que te hacen sonreír y volver a casa buscando la poesía en todas tus cosas cotidianas.
Ya lo pensaba, pero me ratifico: la normalidad está sobrevalorada.


jueves, 19 de marzo de 2015

si tú me dices ven

(Recomiendo que le deis al play para leer)

Hoy me gustaría estar quejándome de lo dificilísimo que es comprarle regalos a este hombre. Normalmente se compra cualquier cosa que se le antoje, y yo he heredado exactamente ese mismo vicio. Habría acabado comprando perfume. Cualquiera. Todos le gustan. Cuando mi padre se pefuma, huele toda la escalera. Él lo habría agradecido, nunca tiene bastante.

Pero no he comprado nada. Es la primera vez que no compro nada y no me siento culpable. Esta vez me siento triste. Es el primer día del padre sin padre. Eso es duro, por muy comercial que me parezca la fiesta.

En el futuro, supongo que podré hacer inventario de regalos horribles que le hice en mi niñez: ceniceros de vitolas, cuadros con pinzas de la ropa, murales de macarrones... Este año sólo puedo acordarme del último mes juntos. Su último mes en la playa. El último mes con nosotros.
Cuando veo la última entrada del blog, recuerdo que en junio mi único problema era llegar lo más mona posible a la boda de Carlitos Klett. Quién me iba a decir a mí, que dos meses después me iba a pasar las vacaciones en el hospital. Quién me iba a decir a mí que una anemia iba a acabar así.
Y sin embargo, no creo que haya tenido una mala muerte. Como no tuvo una mala vida, por muy putas que las pasara (lo siento, papá, me estoy rehabilitando de lo de los tacos, pero poco a poco).

Mi padre trabajaba el día entero y llegaba a casa derrengadito.
Tal cual. Y todavía tenía tiempo de estrujarnos. Nosotras nos quejábamos, porque era un poco excesivo en sus abrazos. En eso mi hija se parece bastante. 
Gracias a esos duros años ha tenido una buena jubilación. Ha estado montando en bici hasta los 75, más o menos, y conduciendo hasta dos días antes de que le ingresaran. Ha disfrutado de sus nietos, de la mía hasta hartarse, de los alemanes, un poco menos. Nos hemos peleado hasta la saciedad, la mayoría de las veces patrocinados por Rajoy, Ha conocido todos los lugares que soñó de niño viendo los diccionarios enciclopédicos de los años 40: Egipto, Rusia, Inglaterra, Alemania... 
Poco antes de volver a Madrid, una de las veces que Ascen, nuestro ángel de la guarda, le preguntó quién era Amparo, para ver si estaba orientado, dijo: lo más bonito que he tenido en la vida. Daría cualquier cosa porque alguien dijera eso de mí, pero ya no tengo tiempo para llevar con alguien 53 años casada...

Le echamos de menos. Cada una a su manera. Pero me gusta pensar que la transición fue buena. Tranquila. Nos esforzamos mucho porque así fuera cuando ya supimos que no se podía hacer otra cosa. Le pusimos a Los Panchos bien bajito en la mesilla, y bailé de su mano hasta el último día, celebrando con él mi cumpleaños. Seguramente estaba pensando que ya nos vale, tener que llegar a eso para dejarle escuchar a Los Panchos tranquilamente...

Allá donde estés, Feliz día del Padre papá. Gracias por todo. A pesar de las broncas nos has dado una vida muy feliz, espero que tú también hayas sido feliz. Sigues vivo en nosotras, intentaremos que te sientas orgulloso, pero, ni muerta voy a votar al PP, eso que te quede muy claro.





jueves, 26 de junio de 2014

#wedding #happiness #friends



El día que conocí a María le dije a Carlitos: "Tío, no la cagues!!"  "Verdad que es maravillosa?" (obviamente no dijo eso, yo lo traduzco no vaya a leerlo su madre en algún momento y descubra demasiado pronto el desastre de yerno que se ha echado). Y apenas dos años después, vamos de bodorrio... pero bodorrio, bodorrio!! con su cura (lo más cañón del personal, todo hay que decirlo) su iglesia preciosa, su autobús de invitados... (SU AUTOBÚS DE INVITADOS!!!!! NEVER AGAIN!!!!), y una preciosa casa rural con cena al aire libre. Yo me lo pasé que te  mueres.


De hecho, dediqué más tiempo a esta boda que a la mía propia (así salió... si es que... lo que mal empieza mal acaba) y estaba tan orgullosa como la madre del novio. Porque a Carlitos le he criado a mis pechos profesionales. Lo tuve de becario, cuando le maltratábamos psicológicamente porque creíamos que era el enchufado de un impresentable. Luego fue ayudante del programa que yo subdirigía. Y cuando aprobó su oposición (como dios manda) y le hicieron mezclador, me lo encasquetaron en "No Disparen al Pianista" así, sin desvirgar, porque sabían que mi amor por él aguantaría su aprendizaje sin queja alguna, así como él aguantaría mis gritos como parte de mi encanto personal. Conmigo hizo su primera gala en directo, con ese inconmensurable Jon Cobra invitándonos a probar sus testículos en prime-time, y la Igarti haciendo gala de temple vasco acariciando la carita del basilisco "tranquilo, cariño!"...

A lo tonto, le llevo tratando prácticamente la mitad de su vida. Le he visto crecer (sobre todo su abdomen), comprarse una casa, sentar la cabeza y encontrar el amor de su vida. Y ahora mismo está disfrutando de nuestro regalo. Lo sabemos porque día sí, día no publica fotos para darnos envidia, básicamente enseñando sus pies con el mar al fondo.






Enhorabuena! Más a ti que a María, todo hay que decirlo. Os deseo lo mejor durante mucho mucho tiempo. Y... NO LA CAGUES, CARLITOS!!!!

domingo, 8 de diciembre de 2013

VOLVER A EMPEZAR



La primera vez que oí gritar a Rebeca fue el 6 de diciembre de 2001. Yo había ido a hacer una sustitución en Gente y creo que monté un sumario en toda la tarde. En uno de mis paseos oí gritar a una tipa como una posesa que quedaban tres minutos para algo. No pongáis esa cara, os recuerdo que yo no me oigo desde fuera, y desde dentro parezco totalmente normal. Sólo me doy cuenta de lo exageradísima que soy cuando me graban.

Volví a verla en noviembre de 2009. Hacíamos un típico especial navideño y me enteré de que estaba doblando jornada para que una compañera suya pudiera estar conmigo. Me pareció un gesto tan generoso que en cuanto pude la saqué del arroyo de los magazines y hasta hoy... que ha vuelto, porque ella ha querido, poniéndome los cuernos con otro!

Rebeca es, sobre todo, corazón, y por eso se pone la última en su lista de prioridades. Por delante estamos todos los demás. Hasta muchos que no se lo merecen en absoluto. Le puedes confiar tu vida, porque la guardará con más cuidado que la suya propia. Cómo será, que le confío a mi hija y hace que saque nueves con ochos...

Luego tiene su enfermedad, esa que le hace combinar compulsivamente la sombra de ojos con la bolita del pendiente y la punta del zapato, pero, qué le vamos a hacer, nobody is perfect!

Este año le ha cambiado un poco la vida. Yo creo que a mejor, porque está más guapa que nunca. Pero todo tiene su precio. Ahora tiene una cocina como el resto de los mortales: diminuta. Sin embargo poco a poco está descubriendo que ahí también se pueden cocinar auténticas exquisiteces. 

Estos últimos doce meses hemos reído, llorado, cantado, bailado, bebido (yo menos porque estoy intentando resucitar a la maciza que vive dentro de mí). Me está tratando mi diógenes y casi ha conseguido erradicarlo (aunque necesito supervisión continua).
Y hemos rematado con un catering digno de cualquier empresa del sector: hummus, guacamole, empanada, tarta de zanahoria... Hasta photocall!!
Ni siquiera esas cancelaciones el mismo día del evento (que ya os vale!) han conseguido empañar la fiesta de las fiestas.
Querida Rebeca: este año es el primero de otros muchos muy felices en los que solo iremos a mejor. Y  espero, algún día, poder combinarlo todo todo todo todo, exactamente como tú.
MUCHAS FELICIDADES! 
Y ahora, tu tema favorito. Un, dos, tres y...

viernes, 29 de noviembre de 2013

MIS NIÑAS


Se van! No me lo puedo creer! Cómo pueden pasar tan rápido dos años? Cómo voy a sobrevivir sin los rotuladores de colores de Nuria? Sin esa sonrisa directamente proporcional a las burradas que yo digo? Sin el olor a su perfume, tan... tan ella, que cuando te abraza, con esos abrazos deliciosos, se queda en tu ropa un ratito más...

Y sin el baile de San Vito de Eva y su optimismo desquiciante.  
- Vaya mierda de gala, no tenemos tiempo!
- Que noooo! Que va a quedar mú bonita! Ay qué gala más bonita! Te he hecho un plano en 3D con bodoques en las esquinas, con todos los nominados, los tengo controlaos!!!
Para que luego venga la petarda de Ángela Rodicio y cambie los números, porque ella lo vale... 

Cuando vas teniendo años, corres el peligro de perder la ilusión. A base de inflarte las pelotas, la gente consigue que no quieras ir al cole por las mañanas. Pero cuando llega un soplo de aire fresco en forma de contratados en prácticas, que se incorporan a esta profesión en el peor de los momentos posibles y tienen tantas ganas de todo, te recuerdan cómo eras al principio, cuánto te gustaba esto y que tienes que seguir dando gracias por tener un trabajo que, a pesar de los pesares, te sigue dando satisfacciones.

Estas niñas están todo el día dando las gracias por todo, y hoy es el día en que se las devuelvo.

Gracias por ser maravillosas. Por sonreír siempre. Por hacer dos millones de cosas más de las que os corresponden. Por no decaer. Por recordarme quién fui una vez. Por saber distinguir los gritos que le doy al Universo de los otros. Por los colores. Por las pizarras. Por las plantas de cámara. Por ser como sois.

Os deseo el más brillante de los futuros. Lo váis a tener, lo sé. Y cuando babee llena de orgullo viendo alguno de vuestros trabajos, podré decir con nostalgia infinita y orgullo de madre: empezaron conmigo!

Os vamos a echar mucho de menos... en el trabajo, en nuestras vidas vais a estar.